Vida comunitaria

"Hemos sido llamadas a amar como Cristo amó y escogemos la vida comunitaria para ejercitarnos a ser hermanas"
                                                     (Congregación General de 2005)


 

La vida comunitaria es fuente de alegría, de apoyo mutuo, lugar para compartir y también lugar de conversión y de perdón.

  Deux soeurs qui jouent ensemble - moment de détente Groupe de jeunes soeurs au tour d'une table - moment d'étude Soeurs présentes au rassemblement de jeunes à Lourdes - jubilé ignatien 2006  

La vida fraterna está hecha de los acontecimientos de la vida ordinaria:

acogida, oración, comidas, trabajos manuales, descanso, el compartir noticias, preocupaciones, alegrías de la misión confiada a cada una.

Nuestra vida está también marcada por el ritmo de la oración personal, la Eucaristía y la oración comunitaria, que nos reúne dos o tres veces al día.

Cada una incluye en su ritmo diario momentos de oración personal (oración, lectura espiritual, relectura de vida) y se retira regularmente para pasar un día en silencio.

 Une soeur fait sa prière personnelle dans la chapelle 

 

"Alimentar lo primero la pertenencia, alimentar el espíritu de alabanza, de bendición, de reconocimiento. Vivir la adoración en el humilde servicio"

  

 

   

 

Los tiempos comunitarios son indispensables para mantener vivos los lazos en la comunidad.
Los compromisos de cada hermana pueden implicar una gran dispersión, entonces ha de realizarse en común un horario que requiere de cada una una clarificación de prioridades.

 

 

  Groupe de soeurs font le rafting pendant leurs vacances 

 

A parte de los tiempos comunitarios ordinarios, cada comunidad prevé tiempos fuertes para compartir (reuniones semanales o mensuales), días de retiro espiritual o de descanso.

 

 

 

Fiestas y fines de semana de reflexión son también ocasiones para reunirnos y visitarnos entre comunidades.

 

"La comunidad se construye y se inventa cada día con la participación de cada una"
(Congregación General 2005)